EXQUISITO
MOLE POBLANO
El mole es un platillo emblemático de la gastronomía mexicana con una historia rica y diversa que se remonta a la época prehispánica. Su origen es disputado, pero una de las leyendas más populares cuenta que fue creado en el convento de Santa Rosa en Puebla por una monja que, al recibir la visita inesperada de un arzobispo, improvisó un platillo con ingredientes que tenía a la mano: chiles, chocolate, nueces, especias y pan. Estas tradiciones culinarias fueron enriquecidas con la llegada de los españoles, quienes aportaron nuevos ingredientes y técnicas. Así, el mole se convirtió en una mezcla única de sabores y culturas. Con el tiempo, se desarrollaron diferentes variedades de mole en distintas regiones de México, como el mole poblano, el mole negro de Oaxaca y el mole verde, cada uno con sus propios ingredientes y métodos de preparación. Hoy en día, el mole es un símbolo de la riqueza cultural y la diversidad gastronómica de México, celebrando la fusión de sus raíces indígenas y coloniales en un platillo complejo y delicioso.
Mole Poblano
ARTE CULINARIO EN CADA BOCADO
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Paso 1
Hervir medio litro de agua con caldo de pollo. Para comenzar, llena una olla con medio litro de agua y agrégale una porción de caldo de pollo. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio, asegurándote de que el caldo se disuelva completamente en el agua.
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Paso 2
Agregar la pasta. Una vez que el agua con el caldo de pollo esté hirviendo, añade la pasta de tu elección a la olla. Remueve ocasionalmente para evitar que se pegue y cocina según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
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Paso 3
Servir en tu platillo favorito. Cuando la pasta esté cocida a tu gusto, escúrrela y sírvela en tu platillo favorito. Puedes agregarle queso, salsas, o cualquier otro acompañamiento de tu preferencia para disfrutar una deliciosa comida